29 de diciembre de 2006

Novedosos rituales del 31

De un tiempo a la fecha he notado el aumento de rituales para recibir el nuevo año. Antes quizá solo se veían una o dos acciones pintorescas que alegraban la celebración, como comer doce uvas, al mismo tiempo que se expresaban los buenos deseos para el año venidero o salir de la casa con las maletas hechas para asegurarnos que viajaríamos a algún destino turístico en el año nuevo. Hoy tenemos una colección variopinta de seudo tradiciones, enmarcadas en el más condenable mercantilismo; pero que son gozosamente acogidas por la raza.

Recuerdo cuando se puso de moda usar -el mero día- los calzones de color rojo (para el amor) o los amarillos (para el dinero). Como todas las mamás, la mía estaba atenta a los vaivenes de estas fantasías y en una de esas... ¡zas! Que nos obsequia a cada uno de mis hermanos un bikini colorado -todavía me causa una mezcla de divertimento e indignación el asunto-. Una más de estas jocosas muestras de pensamiento mágico, me la dió una amiga, toda una doctorante en ese entonces, quien ostentaba en su auto un borrego que le había regalado su hermana en tales fechas "para que no le falte el dinero" (Aclaración: En México se le dice "lana" al dinero).

Lo podemos poner a nivel de símbolos, es cierto; pero... ¿Qué pasaría si usaramos un bikini rojo con lunares amarillos? ¿No significaría eso algo así como obtener divisa del acto amoroso? (Vulgo, de a quinientón el acostón) o ¿qué me dicen de exportar la costumbre de regalar borreguitos a otras partes del mundo? Carecería de significado. En todo caso, se regalarían monedas de plata (pero no son una de tantas baratijas chinas) o macarrones (por aquello de "la pasta"). Por lo tanto, he aquí que propongo una serie de novedosísimos rituales para el año nuevo.

Advertencia: El autor no se hace responsable por la fiabilidad de los métodos aquí expuestos ni de sus resultados.

Rellenar un saco en la menor cantidad de tiempo posible con frituras.
Simbolismo: Servirá para que no falte la papa en el hogar-dulce-hogar.
Poner un antifaz al comensal de al lado y, acto seguido, tundirle hasta por debajo de las orejas.
Simbolismo: Servirá para prevenirnos de ataques por parte de la delincuencia, mínimo, para sacarle la vuelta.
Invitar a un amigo o familiar de nombre Francisco a nuestra cena de Año Nuevo.
Simbolismo: De esta forma, garantizamos que los 365 días podremos presumir "Esta noche cena Pancho".
Meterse a la regadera y salir envuelto en una toalla cuyo dibujo sea la moneda estadounidense.
Simbolismo: Si nos vamos de mojados, regresaremos forrados de dólares.
Golpear al sujeto más obeso en la celebración.
Simbolismo: Para que nos saquemos el gordo de la lotería, ¡I'iñor!
Nota curiosa: Para algunos países latinoamericanos "la polla" es el miembro viril; para otros, el premio mayor de la lotería, por lo cual es curioso ver los anuncios en estos últimos, referentes a "Sáquese la polla y haga feliz a su familia". "¿Quepasóquepasooó?", comenta el autor.
Dibujar en una servilleta una línea recta y enseguida conservarla en el bolsillo.
Para la gente con sobrepeso, le servirá para "guardar la línea".

Como ven no es difícil innovar en esto de las tradiciones, la cosa es que se multiplique y sea socialmente aceptada para que se convierta en uno más de nuestros rituales de año nuevo. Ahí me cuentan cómo les fue, mientras tanto... ¡Muchas felicidades a todos! Por la vida, la amistad y lo que venga ¡Salud! =)

2 comentarios:

  1. Faltó la costumbre de sopa de lentejas, que creo que es para que no falte el dinero; por otro lado... desde que estoy en este trabajo, me quité la costumbre ésa, de salir con las maletas y dar la vuelta a la manzana, el último año que lo hice, me la pasé casi todo el año fuera de la ciudad..... pero trabajando =(


    ¡Muchos éxitos para el 2007, mi querido Japicito!

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  2. wqtxtFeliz Año Nuevo, lleno de éxitos y metas alcanzadas!, buen comentario, eso de las tradiciones es tan... en lo personal no sigo ninguna, aunque anoche se nos olvidó eso de comprar uvas y reconozco que me sentí raro no atragantándome de las 12 obligatorias mientras escuchaba las campanadas... creo que más allá de falsas supersticiones, debe uno estar con los seres queridos, la familia, los amigos y seguir avanzando para ser mejores personas cada día.

    Saludos y nuevamente, feliz año!

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