31 de marzo de 2005

El diario de los achaques

El año pasado, mientras pensaba en cómo hacer uso de mi cuenta en blogger, padecí algunas enfermedades consecutivamente, lo que me hizo confesar a mi estimado amigo Alexis Bellido que, si llegaba a publicar una bitácora web, esta debería llamarse "El diario de los achaques", por aquello de documentar -y, por qué no, presumir- mis bien ganados malestares.

Mientras chacoteaba con esta situación, me dí cuenta que la misma tendría sentido si opinaba responsablemente sobre las distintas enfermedades que me aquejaban. Recuerdo lo irónico que resultaba conocer de antemano el diagnóstico: otitis media aguda, faringoamigdalitis... Y es que, durante algún tiempo, mi trabajo consistió en coordinar los servicios médicos de una institución de educación media, así que, como dice el dicho "de tanto andar con santos, se vuelve uno beato".

En estos días, he vuelto a las andadas con más quejumbres, ahora se trata de micosis y herpes labial. Lo que no soporto, es la idea de apenas concluir un tratamiento y surge algo nuevo qué atender. No obstante, lo que más me revienta es reconocer que tantos cuidados me conducen irremisiblemente a la vaga etiqueta de metrosexual, que, como es sabido, ni me beneficia ni me perjudica, sino todo lo contrario.

¿Dije "opinar responsablemente"? Mejor no me meto en camisa de once varas y que opinen los expertos y los hipocondríacos. A final de cuentas, hay cosas más sabrosas qué andar contando a la gente que, como yo, se la pasa en la huev...

Enlaces interesantes:

  • Cicloferon - Para aquellos que sufren de herpes labial y no pueden andar besuqueándose.
  • Lotrimin - Para los que anduvieron sobre las aguas (negras) y sus pies quedaron adornados por un bello champiñón.