24 de febrero de 2006

El código Da Vinci

Puede ser que la película y el libro presenten inexactitudes varias, pero acabo de ver el sitio oficial actualizado de la película El código Da Vinci y me parece que está muy bien logrado. En particular, quedé enganchado con el área de juegos -qué raro-.

Creo que sólo por eso iré a ver la peli, aunque después me esté quejando por la forma en como banalizan la obra de Leonardo. :p

20 de febrero de 2006

El gober preciosso, la película

En la Tierra A Medias, un avieso personaje, conocido como "El rey de las chamarras de mezclilla", influye en Fabo Marín, gobernador de los pihopes, para castigar a una heraldo élfica, quien lo ha señalado como culpable de abuso contra los hobbits.

En esta cinta se mezclan con genio la denuncia social, el drama y la tragicomedia, esto último gracias a las ocurrencias del hobbit, víctima de un raro tipo de la enfermedad de Alzheimer, controlable a voluntad en situaciones límite.

Los críticos han elogiado el momento más alto de la película, en el cual, Fabo Marín y el "Rey de las chamarras de mezclilla" intercambian adjetivos elogiosos, entre ellos, el que da título a la obra: "Mi gober preciosso". Otra cuestión a destacar es la caracterización de la criatura, cuya fealdad, según se deja entrever en la historia, es debido a los excesos onanistas y otras perversiones, solapadas por el gobernador de los pihopes, quien obtiene a cambio botellas de licor.

¿Quiere saber el desenlace de esta historia? No deje entonces de asistir a su sala de cine favorita, aunque, como algunos han apuntado, bien sabemos que en la Tierra A Medias, se puede esperar de todo.

16 de febrero de 2006

Textura

Del taller de foto digital que impartí en la DGSCA, Centro Mascarones, UNAM. Posted by Picasa

15 de febrero de 2006

Calumnia y difamación

Cuando Vicente Fox declaró que "... en México se puede opinar, se puede decir, se puede calumniar", muchas personas lo criticaron por la falta de precisión de sus palabras, sobre todo porque, aunque puesta en contexto, la calumnia es un exceso inadmisible dentro de una sociedad, sea esta democrática o no. El caso, es que esta palabra, calumnia, casi siempre se presenta acompañada de otra muy fuerte, difamación.

Al parecer, los valores del humanismo han sido trastocados a escala mundial. El arte de la retórica, tan bien ponderado en la antigüedad, hoy designa a la labia y a la abundancia de adjetivos, cuando no al discurso cantinflesco e incongruente. Otro ejemplo de esta situación es la apelación a la justicia, cuando sabemos que los sistemas de impartición de la misma están al servicio de intereses creados...

En el caso mexicano, las torpezas e inexactitudes de nuestro presidente parecen haberse contagiado en muchos ámbitos y las hemos padecido casi a diario. Frases ofensivas e hirientes son vertidas sin ton ni son, enrareciendo el clima de respeto y evidenciando la escasa educación y tolerancia de quienes irresponsablemente hacen este tipo de declaraciones.

Retomando lo dicho líneas arriba, como "en México se puede calumniar", el propio presidente pone el ejemplo diciendo que 75 por ciento de las familias ya dispone de lavadoras, "y no de dos patas o dos piernas, sino de las metálicas". Sus funcionarios lo secundan con expresiones tan desafortunadas como la que aquí se consigna. Lo peor del caso, a abundancia de estupidez, apatía.

Estoy escribiendo esto porque me parece preocupante el hecho de que pocas sean las personas que se percaten de las idioteces en las frases de los políticos mexicanos y actúen en consecuencia.

Sin ir más lejos, Mario Marín, gobernador del estado de Puebla, ha sido señalado por actuar en contubernio con el empresario Kamel Nacif para afectar a la periodista y activista Lydia Cacho, gracias a las grabaciones telefónicas donde se hace patente su confabulación. Para desmarcarse de las acusaciones, Marín declara: "Yo no leo chismes, yo tengo cosas más importantes que atender", para después tratar de demostrar su inocencia, argumentando que la tecnología es capaz de muchas cosas, como prueba "nada más vean ustedes lo que se hace en La Parodia".

Pongamos las cosas en claro. Si el gobernador poblano tiene, como afirma, muchas cosas qué atender, ¿qué hace viendo un programa cómico como "La Parodia"? Y ya encaminados, ¿Cómo puede asegurar que una labor de caracterización y actuación ilustra las posibilidades de falsificación con los medios de la tecnología actual?

No se trata sólo de advertir los errores y contradicciones en los que incurren los funcionarios. Cuando sus dichos y hechos ofenden nuestra condición social, debemos hacer algo (como el caso de Ana Teresa Aranda, secretaria de desarrollo social, quien dice conocer la pobreza, porque le pegaron los piojos los hijos de los peones). En el caso de la periodista, hemos de actuar solidariamente debido a que ha sido violentada tanto físicamente como en sus derechos humanos. Si alguien se atreve a publicar las infames prácticas de un grupo de pederastas que actúan en la impunidad, el castigo debiera darse a quien trasgrede la ley, no a quien valientemente efectúa la denuncia.

En una de sus frases más lúcidas, Vicente Fox dijo que pondrá "todo su empeño para que se haga justicia y se conozca la verdad", lo lamentable es que se refiere al caso que involucra a los hijos de su esposa, Martha Sahagún, como presuntos beneficiarios del tráfico de influencias, y no al caso de Lydia Cacho. Hagámosle justicia a Lydia siendo menos apáticos y sumándonos a las voces que claman la destitución del misógino gobernador y el castigo a los responsables de delitos tan execrables como la pederastia y la "prostitución" infantil.

Algo más para motivarte a la acción:

8 de febrero de 2006

Muy chistosito

Cuando era morro, es decir, puberto, existían algunos precursores de la ingeniería social que propalaban las manías, intimidades y convicciones de las demás personas por medio de un chunche endemoniado: El Chismógrafo. El tal, era un cuaderno que en cada página contenía una pregunta formulada de la forma más obtusa posible -bueno, no se puede esperar mucho de un grupo de chavitas que más adelante serían admiradoras de La Trevi-. En lo personal, yo me dedicaba a boicotear este tipo de artimañas escribiendo respuestas complejas o reformulando las preguntas a conveniencia (ñaca, ñaca). Y como a veces me da por recordar Los Años Maraviñoños de mi existencia, pues pensé que qué chido sería que hubiera un chismógrafo en línea, de manera que no tuvieras que andar respondiendo las mismas preguntas todo el tiempo, sino que pudieras dar un hipervínculo y ¡zas! (mejor dicho, ¡clic!), las respuestas a un sinnúmero de pavadas, estarían contenidas en el mismo archivo.

No habiendo disfrutado mi genialidad el tiempo suficiente, un soberano desconocido me envío una invitación a mi Hotmaiz para suscribirme a un servicio web (el clásico "¡ey, vean mi foto y digan que soy guap@! no vaya a verse lastimada mi cyber-autoestima"), el cual contiene justamente un chismógrafo (!) que puede responderse enseguida que completas tu perfil.

Se preguntarán "¿Y ahora a éste, qué mosca le pico?" Bueno, resulta que una preocupación reciente es impartir cursos para chavitos -adolescentes-; entonces, lo más lógico es que me involucre en los medios de socialización online que utilizan para, eventualmente, ayudarlos en la utilización de este tipo de tecnologías.

La verdad, me divertí mucho contestando a las preguntas porque pensaba en la sorpresa, sonrisa o desencanto que provocaría en mis eventuales lectores. Para quien quiera hacerme algún comentario, esta es la liga donde se puede leer lo que respondí al Chismógrafo. Ya me imagino lo que me van a decir: "¡Muy chistosito!" :p

La ética hacker

Ayer tuve oportunidad de visitar a mi hermano en su trabajo, donde conocí a uno de sus compañeros a quien le mostré la manera de buscar un libro electrónico en la Red de Redes. El hombre quedó muy complacido no sólo porque halló lo que estaba buscando afanosamente, sino porque aprendió un método más simple para conseguirlo. En eso estábamos, cuando intervino Ricardo -mi hermano- para decir en son de broma que no debería compartir mis conocimientos de esa manera, que mejor les cobrara, porque él así lo hace, en aras de la capacitación de los miembros del área. Mi argumento para negarme a proceder de esa manera es que yo me apego a la Ética Hacker, por la que propugna Pekka Himanen.

No voy a ensalzarme diciendo que he leído el libro (La ética del hacker y el espíritu de la era de la información), pero debo reconocer que mi comentario no fue tan desacertado, después de todo. Realizando una búsqueda en la magnífica Wikipedia, me hallé con que los valores fundamentales de la Ética Hacker son:

  • Pasión
  • Libertad
  • Conciencia social
  • Verdad
  • Anti-Fascismo
  • Anti-Corrupción
  • Lucha contra la alienación del hombre
  • Igualdad social
  • Libre acceso a la información
  • Valor social (reconocimiento entre semejantes)
  • Accesibilidad
  • Actividad
  • Preocupación responsable
  • Creatividad

Pecando de inmodestia podría decir que todos estos valores me caracterizan, pero lo que me resulta más gratificante es hallarlo en mis compañeros y amigos Mauricio, Diego y Alejandra, de Webmasters México, por quienes siento una profunda admiración. :)

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