15 de febrero de 2006

Calumnia y difamación

Cuando Vicente Fox declaró que "... en México se puede opinar, se puede decir, se puede calumniar", muchas personas lo criticaron por la falta de precisión de sus palabras, sobre todo porque, aunque puesta en contexto, la calumnia es un exceso inadmisible dentro de una sociedad, sea esta democrática o no. El caso, es que esta palabra, calumnia, casi siempre se presenta acompañada de otra muy fuerte, difamación.

Al parecer, los valores del humanismo han sido trastocados a escala mundial. El arte de la retórica, tan bien ponderado en la antigüedad, hoy designa a la labia y a la abundancia de adjetivos, cuando no al discurso cantinflesco e incongruente. Otro ejemplo de esta situación es la apelación a la justicia, cuando sabemos que los sistemas de impartición de la misma están al servicio de intereses creados...

En el caso mexicano, las torpezas e inexactitudes de nuestro presidente parecen haberse contagiado en muchos ámbitos y las hemos padecido casi a diario. Frases ofensivas e hirientes son vertidas sin ton ni son, enrareciendo el clima de respeto y evidenciando la escasa educación y tolerancia de quienes irresponsablemente hacen este tipo de declaraciones.

Retomando lo dicho líneas arriba, como "en México se puede calumniar", el propio presidente pone el ejemplo diciendo que 75 por ciento de las familias ya dispone de lavadoras, "y no de dos patas o dos piernas, sino de las metálicas". Sus funcionarios lo secundan con expresiones tan desafortunadas como la que aquí se consigna. Lo peor del caso, a abundancia de estupidez, apatía.

Estoy escribiendo esto porque me parece preocupante el hecho de que pocas sean las personas que se percaten de las idioteces en las frases de los políticos mexicanos y actúen en consecuencia.

Sin ir más lejos, Mario Marín, gobernador del estado de Puebla, ha sido señalado por actuar en contubernio con el empresario Kamel Nacif para afectar a la periodista y activista Lydia Cacho, gracias a las grabaciones telefónicas donde se hace patente su confabulación. Para desmarcarse de las acusaciones, Marín declara: "Yo no leo chismes, yo tengo cosas más importantes que atender", para después tratar de demostrar su inocencia, argumentando que la tecnología es capaz de muchas cosas, como prueba "nada más vean ustedes lo que se hace en La Parodia".

Pongamos las cosas en claro. Si el gobernador poblano tiene, como afirma, muchas cosas qué atender, ¿qué hace viendo un programa cómico como "La Parodia"? Y ya encaminados, ¿Cómo puede asegurar que una labor de caracterización y actuación ilustra las posibilidades de falsificación con los medios de la tecnología actual?

No se trata sólo de advertir los errores y contradicciones en los que incurren los funcionarios. Cuando sus dichos y hechos ofenden nuestra condición social, debemos hacer algo (como el caso de Ana Teresa Aranda, secretaria de desarrollo social, quien dice conocer la pobreza, porque le pegaron los piojos los hijos de los peones). En el caso de la periodista, hemos de actuar solidariamente debido a que ha sido violentada tanto físicamente como en sus derechos humanos. Si alguien se atreve a publicar las infames prácticas de un grupo de pederastas que actúan en la impunidad, el castigo debiera darse a quien trasgrede la ley, no a quien valientemente efectúa la denuncia.

En una de sus frases más lúcidas, Vicente Fox dijo que pondrá "todo su empeño para que se haga justicia y se conozca la verdad", lo lamentable es que se refiere al caso que involucra a los hijos de su esposa, Martha Sahagún, como presuntos beneficiarios del tráfico de influencias, y no al caso de Lydia Cacho. Hagámosle justicia a Lydia siendo menos apáticos y sumándonos a las voces que claman la destitución del misógino gobernador y el castigo a los responsables de delitos tan execrables como la pederastia y la "prostitución" infantil.

Algo más para motivarte a la acción:

4 comentarios:

  1. ¿Hay alguna palabra que exprese mucha, muchísima indignación, mezclada con impotencia?

    Recuerdo cuando alguien dijo:

    "Ahora... es el reforzamiento de los valores lo que nos sacará adelante como nación????"

    Bue... ya lo dijo alguien más:

    "Al parecer, los valores del humanismo han sido trastocados a escala mundial".

    Lo que más me indigna, es que no se abra una averiguación ni se haya destituído al "precioso"; ya que en cualquier estado, la ley electoral, pide que cualquier candidato de elección popular, sea de reconocida probidad.... y no creo que por el hecho de ya ocupar un cargo, no aplique. Mientras que su vocero, con otras palabras, admitió que hay relación de algo más que "social" entre el puto del Nacif y el "precioso", (que también no dudo que puto) Marín no deja de contradecirse en sus declaraciones hechas a Loret de Mola.... mientras que las autoridades correspondientes hacen planes para sus vacaciones de semana santa.


    ¡Ah! Aparte de indignarme que mientras Fox dice estupideces, nadie se atreve a "pararse y salirse"... y lo que es peor, los que lo escuchan le festejan sus pendejadas riéndose.

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  2. Anónimo5:12 p.m.

    Es cierto que la retórica no es el arma más letal del h. preciso (no del precioso) como aquel que hizo sufrir a shaki-chiqui-babe, pero no confundamos la falta de educación con el auto-encubrimiento de un hecho delictivo.

    O lo que es lo mismo, no es lo mismo decir "me laten cañón las historiertas de Don Pepe Güicho Borges" que decir "yo estaba y no estaba, dije pero no dije, hice pero se la pelan porque tengo fuero"

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  3. Eh.... ¿Quién confundió la falta de educación con el auto-encubrimiento de un hecho delictivo?

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  4. yo no fuí, habrá sido otro blogger... malditos navegadores web con pestañas, veda? :-)

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