15 de diciembre de 2007

Grandes Netas del Diseño IV

Esta neta se trata acerca del chiste del diseño. No me refiero a hacer mofa, sino a la gracia, considerada como don divino, que se debe tener para diseñar. Hacia mediados de año, platiqué con Marco, colega egresado de la ENAP, y pronto me di cuenta de que aquella amena charla estaba tomando tintes de entrevista. De haber sido grabada, no hubiera tenido que escribir esto, pero es lógico que ninguno de los dos pensaba que se pusiera tan chida la plática.

Me remito a la anécdota, pues una de las preguntas que me hacía era qué me parecían las nuevas generaciones de diseñadores (incluidas las diseñadoras, obvio). Mi respuesta a botepronto fue que, lamentablemente, la sobrecarga de información que padecemos (Hi5, Mazinger, MySpace...) los hace menos eficientes y más engreídos. Marco asentía, mientras yo reflexionaba: "El problema de los diseñadores es que van a la escuela y aprenden de un profesor la actitud de diva y se olvidan del contenido. Después, únicamente reproducen la pose, sin el conocimiento".

Quizá por eso exista aquél chiste que dice: "Un arquitecto es aquél que no fue lo suficientemente hombre para ser ingeniero ni lo suficientemente puto para ser diseñador". Con esto no quiero prejuzgar, antes quiero hacer énfasis en la percepción que se tiene del diseñador: Fatuo, frívolo... un pelotudo esférico. A ello contribuye el hecho de que cada vez se ponga menos atención en el curriculum teórico. Si sabes "Adobe y Macromedia", estás hecho. Y ni quien se acuerde de teoría del color, semiótica, historia del arte... Por otro lado, es curioso conocer las únicas categorías estéticas plausibles para este tipo de diseñadores: Lindo, cool, naco y "de impacto". De esto resultan las estupideces que nos hacen pasar por logos, flyers, campañas y demás.

Por eso, he aquí una más de las Grandes Netas del Diseño: El diseño es como un chiste, si se tiene que explicar, no funciona. Así que hay que aprender a contar buenos diseños y saber en qué consisten para que tengan gracia.

11 de diciembre de 2007

El libro, un regalo que no pasa de moda

En estas fechas de fin de año mucha gente se quiebra la cabeza por dar con el regalo ideal para sus seres queridos: Ropa, juguetes, adornos... un montón de chucherías que corren el riesgo de ser relegadas al olvido o simplemente ser "reciclados" en algún otro intercambio de regalos. No ocurre lo mismo con los libros, ya que el único requisito que demandan de quien recibe tal obsequio es que tenga una mínima motivación hacia el tema del libro.

Por lo anterior, quiero hacerles extensiva la invitación que me hizo mi amigo Jaime, aprovechando la oportunidad de hallar libros a precios muy accesibles, conforme a lo siguiente.

Esta puede ser una buena idea: adquirir libros a bajos precios y regalarlos. La Industria Editorial tiene sus bodegas llenas de libros que han pasado por venta, rebajas y saldos. No tiene como deshacerse de ellos ya que se le prohíbe donarlos o regalarlos a menos que paguen impuestos por ellos.

Además del almacenamiento tienen que pagarlos como activos fiscales. Por tal motivo algunas editoriales se ven en la necesidad de triturarlos. Para evitar una práctica tan terrible se organizó una gran venta de bodega de libros a precio de remate. Así, desde la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad, estaremos ayudando a las editoriales y también a los lectores a comprar los libros a bajísimo precio.

La venta se llevará a efecto en los bajos de la ex Torre de Relaciones Exteriores (Centro Cultural Tlatelolco) del 7 al 13 de diciembre, de 10:00 a 18:00 hrs. Las editoriales que participan son: Planeta, Fondo de Cultura Económica, Santillana, ERA, Ediciones "B", Plaza y Valdés, Random House Mondadori y Andrés Bello.

REGALEMOS UN LIBRO ESTA NAVIDAD