26 de agosto de 2004

¡Ese fué, mamá!

Lo reconozco, el título es una vacilada, pero el contenido no lo es: En este mensaje comentaré porqué elegí el tema del spam -correo comercial no solicitado- para la ponencia que presentaré en la UNAM. Como comentaba anteriormente, en diciembre del año pasado Alejandro Mercado, coordinador del diplomado en diseño web de la DGSCA, tuvo a bien programar un ciclo de conferencias "En torno al diseño web"; cuando se publicó el programa de las conferencias yo estaba impartiendo un curso en el Centro Coapa de la DGSCA, y me llamó la atención el cartel, porque en aquella época todavía estaba medio prendida la mecha del proyecto mwmexico y me parecía un foro adecuado para acercarme en primera instancia a Alex, como coordinador del diplomado y, en segunda instancia, a los líderes del entonces "proyecto rival" -El foro de webmasters México-. La cosa resultó un tanto extraña porque cuando me presenté con Alejandro, me espetó "Ah, tú eres el que se roba mis cursos", refiriéndose al hecho de que impartimos los cursos relacionados con diseño web y en ocasiones me tocaban a mí, en vez de a él. Como dicen por ahí, yo me lo tomé con soda- es decir, no hice mucho caso de su queja- y continué con mi presentación, donde le hablé del proyecto (mwmexico) que había planteado en los foros del web y de los avances que habíamos logrado hasta entonces. Creo que con eso lo convencí de que era de fiar, además de que le conté que precisamente unos días antes había ido a la ciudad de Izúcar de Matamoros en el estado de Puebla a impartir una conferencia llamada "La ontología del webmaster", donde hablé acerca del impacto social de la función del webmaster en México. Como dato curioso, esta charla tuve que repetirla en el citado ciclo de conferencias, debido al retraso del primer conferencista... Pero decía que mencionaría el porqué de mi elección del tema. Cuando Alex me preguntó con qué tema participaría esta vez, le sugerí el tema de los banners, a lo cual respondió, no muy convencido: "¿Banners?, mejor alguno de tus choros" (y es que me tiene en el concepto de una especie de filósofo de la web, título inmerecido). Entonces recordé que en una de las charlas de aquella ocasión, uno de los conferencistas, a pregunta expresa de uno de los asistentes, respondió que una de las maneras de hacer e-commerce en México era "comprando una base de datos y enviando mensajes de e-mail para promover tus productos"; tuve que intervenir, como miembro del público, para acotar que a eso se le llamaba spamming y que era -es- algo indebido (a lo que el conferencista de marras respondió con la misma fórmula: "sí, pero hay empresas que te venden bases de datos para que promociones [sic] tus productos"). En fin, considero que si bien todos tenemos presentes la noción de lo que puede ser spam, no todos somos concientes de que en nuestras manos está la solución -parcial por lo menos- al problema. Además, creo que el auditorio que asistirá necesita una orientación respecto a la responsabilidad social que implica ser webmaster, con una ética profesional más allá de las benditas fórmulas del mal llamado email marketing.

25 de agosto de 2004

Trabajo de parto

En diciembre del año pasado asistí al primer ciclo de conferencias "En torno al diseño web" en la DGSCA de la UNAM. Uno de los ponentes habló acerca de los blogs, la blogósfera y demás tópicos relativos a las bitácoras web. Aunque ya conocía el tema, reconozco que, a partir de ello, me decidí a crear este blog.

En fecha próxima -3 y 4 de septiembre- se repetirá aquella actividad en un segundo ciclo de conferencias, al cual he sido invitado a participar, y no quise desperdiciar la oportunidad de ordenar mis apuntes y mis ideas por medio de un weblog (además de que sirve al propósito de intercambiar ideas con mis lectores).

Apenas en este mes -agosto- escribo el primer mensaje, así que han pasado casi nueve meses desde que tomé la decisión de ser un blogger más. Esto me dió la idea de apartarme del cliché del primer mensaje de un blog: "probando, probando" o "Qué es un blog...". A casi nueve meses, nace el blog de Narxiso, el mito en Internet.

Nota: Si aún no conoces la revista electrónica Narxiso.com, puedes visitarla, dando clic aquí