7.5.08

IronJuan

Por fin llega a la pantalla grande esta historia vertiginosa en la que el joven, millonario y bien parecido, Juan Stark, heredero del grupo empresarial llamado GES (Gastando En Sobornos, aunque otros, menos informados asuman que es el Grupo Energético del Sureste) accede rápidamente a un puesto de elección popular y, posteriormente, se convierte en la única persona capaz de susurrarle al oído al presidente.

Todo marcha sobre ruedas hasta que las lenguas viperinas y calumniadoras de los empleados de Gobernación -curiosamente, la secretaría de estado que Juan dirige(?)- filtran información clasificada en la que se demuestra que el ministro no es mejicano, sino ezpañol, haciendo que salga de sus cabales y, al grito de "Soy totalmente Palacio", emerja su alter ego, IronJuan, el hombre de yerro.

A partir de aquí, los tintes de comedia de esta cinta son una delicia para los espectadores. En su intento de demostrar que es mejicano, IronJuan convoca su amigo militar, el Tomandante Gelipollas, para que, por sus presidenciales tanates, lo declare inocente y hasta le otorgue una indulgencia plenaria per saecula saeculorum. El buen Gelipollas, ebrio de poder y montado en su triciclo Apache, hace venir a su séquito de lamebotas para ver qué solución pueden dar a estas menudencias y resuelven emitir una serie de spots con Juan paseando en Xochimilco y comiendo jícamas con chile.

Al ver que Gelipe nomás no lo saca del apuro, IronJuan comete yerro tras yerro para tener una salida decorosa -por la puerta de atrás, tal como entró su patrón-, y así poder seguir dedicándose al negocio familiar: ponerse la del Puebla con el funcionario local en turno.

Hacia el final de la película, resulta imperdible el crossover con el personaje del Dr. P. G. Lagarto, en el cual, tras una trágica guerra de spots, IronJuan emerge como el adalid petrolero que siempre quiso ser. Armado con su traje de latón del diseñador de la Lagunilla, Hermenegildo Sánchez, Juan confina al Dr. P. G. Lagarto, en el Palacio Legislativo, con la advertencia de que, si insiste en ser el malandro de la peli, lo manda a la cárcel de alta seguridad Los Pinos, desde donde no podrá impedir que se haga lo que la oposición quiere. ¡Acción! ¡Comedia! ¡Romance! ¡AFI's y ZETAS! IronJuan es una película en la que cualquier mejicano puede verse reflejado y ¡olé!

Aforismos de Rabina Gran Tagora

Un día como hoy, 7 de mayo, conmemoramos el nacimiento de la escritora Rabina Gran Tagora, aunque, como buen caballero, omito el año para no agraviar a tan ilustre poetisa con aquello de la edad. En ocasión de este festejo, he aquí una breve selección de aforismos realizada por nuestra ex primera dama, Doña Marta Asegún.

Inteligencia y sabiduría
Un zorro puede ser astuto, pero una zorra cobra por adelantado.
Un hombre sabio no es aquél que más libros lee, sino el que consigue que se construya una megabiblioteca.
Dos cabezas gobiernan mejor que una.
Reto y oportunidad
Si tu biblioteca se inunda, aprovecha para navegar
De todos los árboles de la Creación, el más lucrativo es el árbol genealógico.
Nada es más hermoso que construir algo con tus hijos.
Matrimonio y convivencia
Los amigos se distinguen del resto por tener un apellido de prosapia y ostentar ropa -y joyas- de diseñador.
El mejor consejo que se le puede dar al esposo tiene dos sílabas: Pro-zac.
Las amistades duraderas son aquellas que puedes conservar por algo más de seis años.

P.S. Curiosamente, en esta misma fecha, nació el escritor bengalí Rabindranath Tagore autor prolífico y Premio Nobel de literatura en 1913.

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La industria del chisme

Después de Iraq, México es considerado uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, debido a los asesinatos de periodistas en años recientes. Sin embargo, esta noción excluye a los comunicadores que ejercen su profesión dentro del llamado "mundo del espectáculo"; el mayor peligro al que pueden exponerse es ser agredidos brutalmente por compañeros de juerga, que incumplen su palabra de conseguir a "chicas buena onda" para unirse a la fiesta.

El caso de Fabián Lavalle (a) Fabiruchis es paradigmático en muchos sentidos. Recordamos con náusea la extensa cobertura que se le dió a los hechos; el morbo y la avidez con la que el auditorio consumía tales noticias; los comentarios estúpidos, homofóbicos y fuera de lugar de los conductores de programas de radio y televisión. El escándalo vende, porque apela a los sentimientos más innobles de la especie humana: El odio, la venganza, el escarnio, la ira desmedida... Si el agredido hubiera sido un hombre cualquiera, no hubiera pasado de la nota roja; pero al ser una figura pública, los efectos han sido mucho más perniciosos.

Mientras la postura oficial en torno a Petróleos Mexicanos se resume en: "Pemex no se privatiza; se fortalece", los medios de comunicación simplemente se hacen eco de esta falacia y aprovechan cualquier resbalón de algún personaje famoso para distraer al auditorio de los temas trascendentales de la vida nacional. Si descubrieron al tal Fabiruchis besándose con otro hombre o si el futbolista brasileño Ronaldo tuvo un incidente desagradable con un grupo de travestis en Río de Janeiro, no debiera más que ejemplificar la ruina moral de nuestra sociedad, pronta a efectuar juicios sumarios contra quienes atentan contra "sus valores", pero impedida para abogar en favor de una mejor educación sexual.

Algo ocurre dentro de una sociedad cuando ésta se halla sedada por los efectos del exceso de información anodina. Adviértase la paradoja que ocurrió con los familiares de Fabián Lavalle, que dejaron de ver la televisión, citando al conductor: "Mi familia ya no ve nada, todo se salió de control". Por salud mental, debiéramos seguir su ejemplo.