29 de diciembre de 2009

A la mitad

A mitad del camino de la vida, me encontré en una selva oscura, por haber perdido el sendero bueno. Dante Alighieri, La Divina Comedia (Infierno – canto I).

Sin ser un anciano, este día en particular, mi edad me pesa. Siento que tengo todos los años del mundo, todas las experiencias –buenas y malas– todas las causas de la melancolía anudadas al cuello. Y quiero exiliarme de la realidad, perderme para siempre en una isla de recuerdos, donde no haya desilusión ni desesperanza. Porque quise y lo he intentado en vano, entregar mi sentimiento a un cielo de bondades que nunca llegan.

Mi fe se quebranta con cada tropiezo y cada vez siento caer de más alto. Me muero poquito a poco en mi insignificancia. Ya no quiero, ni ansío, ni pretendo, ni busco, ni anhelo, ni ambiciono nada. Que se reduzcan mis naves a cenizas, que el ave fénix se olvide de levantar el vuelo, que las gaviotas no vuelvan, que los sonidos de campanas y el revolotear de mariposas cesen corazón adentro.

P.S. Pudiste haber sido tú, mas tu despedida me arrojó al laberinto doloroso en el que me encontraba.

1 comentario:

  1. Salta...al vacío de la maravillosa espera que significa lo desconocido...

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