2 de septiembre de 2006

Fox, el neopagano

Con el consabido sonsonete de convenenciero, Vicente Fox dirigió un mensaje en cadena nacional a un pueblo ávido de prédica moral y cultos neopaganos. Para muestra, baste citar la enorme cantidad de veces que citó a la diosa de la Democracia, protectora de quienes la honran con cuantiosas aportaciones a campañas de miedo, y milagrosa para encubrir los casos de tráfico de influencias.

Mención aparte merece la crítica feroz contra la violencia y el ataque a las instituciones democráticas (aquellos templos donde se venera a la diosa de marras y que han sido profanados por detestables revoltosos). En un inexplicable y extraño ritual, el mensaje neopagano del presidente concluyó cuando citó varias demandas sociales, mordiéndose la lengua y regando por todos lados abundantísima sanguaza.